CONSERVACION DEL MATERIAL
Si en el lugar de destino esperamos temperaturas muy elevadas, es bueno llevar una pequeña nevera portátil para preservar adecuadamente la insulina.
Si no es así, el bolígrafo en uso no precisa nevera para períodos inferiores a 1 mes, aunque no debe someterse a la luz solar de forma directa. También el glucagón debe conservarse refrigerado. Evite someter las tiras de su medidor de glucosa a elevadas temperaturas, humedad o sol directo. Los fármacos orales también deben guardarse en lugar fresco y seco.